La iluminación de la sala de lectura también es parte del diagnóstico
Los monitores diagnósticos se calibran para condiciones de luz controladas. Cuando la sala no las cumple, el contraste que ve el radiólogo cambia.

Las guías de aseguramiento de calidad de monitores médicos, como la norma IEC 62563-1 y el informe TG18 de la AAPM, recomiendan iluminación ambiental baja y controlada en las salas donde se interpretan imágenes.
La razón es física: la luz de la sala se refleja en la pantalla y se suma a los tonos más oscuros de la imagen. Esa luz reflejada reduce el contraste en las zonas donde suelen aparecer los hallazgos más sutiles.
Medir la iluminación de cada sala, ubicar los monitores lejos de ventanas y fuentes directas de luz, y verificar periódicamente la calibración son medidas sencillas que protegen la calidad de la lectura.


